Dorada a la sal

La dorada a la sal es uno de esos platos mediterráneos que, con apenas dos ingredientes principales: pescado y sal, logra un resultado espectacular. Es una receta sencilla, saludable y elegante, perfecta tanto para una comida especial como para el día a día.
A continuación, te contamos todo sobre la dorada, sus propiedades, cómo prepararla paso a paso y algunos trucos de chef para que quede perfecta.

La dorada: un pescado mediterráneo lleno de beneficios

La dorada (Sparus aurata) es un pescado blanco muy apreciado por su carne firme, sabor suave y gran versatilidad en la cocina. Se encuentra principalmente en el mar Mediterráneo y el Atlántico oriental, y es una de las especies más demandadas en invierno por su sabor equilibrado y su bajo contenido en grasa.

Propiedades nutricionales de la dorada

La dorada destaca por ser un pescado magro, con un contenido de grasa inferior al 3 %. Es rica en proteínas de alta calidad y aporta minerales esenciales como el potasio, el fósforo y el magnesio, además de vitaminas del grupo B y vitamina D, fundamentales para la salud ósea y el metabolismo.

Un pescado ideal para dietas equilibradas

Gracias a su bajo aporte calórico y su fácil digestión, la dorada es perfecta para dietas equilibradas y saludables. Es una excelente fuente de ácidos grasos omega-3, que ayudan a reducir el colesterol y cuidan la salud cardiovascular.

Compra y conservación

Para que la receta sea un éxito, es fundamental utilizar dorada fresca. Si prefieres la comodidad del envío a domicilio, en La Dársena 151 puedes encontrar doradas seleccionadas y listas para cocinar, envasadas al vacío para conservar toda su frescura y sabor natural.

Receta tradicional de dorada a la sal

La dorada a la sal es una de las preparaciones más antiguas y puras de la cocina mediterránea. Al cocinar el pescado completamente cubierto de sal gruesa, esta forma una costra que actúa como horno natural: mantiene la humedad interior, realza el sabor del pescado y evita el uso de grasas añadidas.

Ingredientes para 2 personas

  • 1 dorada entera de unos 800 g (limpia, sin escamas ni vísceras)
  • 2 kg de sal gruesa marina
  • 2 claras de huevo (opcional, para compactar la sal)
  • 1 rodaja de limón
  • Hierbas aromáticas (opcional: romero, tomillo o laurel)

Preparación paso a paso

  1. Precalienta el horno a 200 °C con calor arriba y abajo.
  2. Prepara la base de sal: en un bol grande, mezcla la sal gruesa con las claras de huevo hasta conseguir una textura ligeramente húmeda. Esto ayudará a formar una costra más compacta.
  3. Prepara la dorada: coloca una rodaja de limón y alguna hierba aromática en el interior del pescado. No le quites la piel, ya que servirá de protección durante la cocción.
  4. Forma la cama de sal: en una bandeja de horno, distribuye una capa de sal de 1 cm de grosor. Coloca la dorada encima y cúbrela completamente con el resto de sal, presionando ligeramente para sellar bien los bordes.
  5. Hornea: introduce la bandeja en el horno durante 25–30 minutos (para una dorada de 800 g). Si es más grande, calcula unos 10 minutos adicionales por cada 300 g extra.
  6. Rompe la costra: una vez cocinada, retira del horno y deja reposar unos minutos. Luego, rompe la costra con cuidado y retira la sal.
  7. Sirve y disfruta: retira la piel y presenta los lomos limpios en el plato, regándolos con un chorrito de aceite de oliva virgen extra.

Consejos de presentación y trucos del chef

El éxito de una buena dorada a la sal no solo está en el punto de cocción, sino también en cómo se presenta. Aquí te dejamos algunos consejos profesionales para que tu plato brille como en un restaurante.

Cómo servir la dorada a la sal

Coloca los lomos limpios sobre un plato blanco amplio. Acompaña con unas escamas de sal marina, unas gotas de aceite de oliva virgen extra y un toque de limón natural. Si quieres darle un aire más sofisticado, añade una guarnición de verduras al vapor o una ensalada templada de hinojo y naranja.

Trucos del chef

  • Usa sal marina gruesa, nunca fina, para lograr una costra firme y evitar que el pescado quede salado.
  • No quites la piel antes de hornear: actúa como barrera protectora y evita que el pescado absorba demasiada sal.
  • Evita abrir el horno durante la cocción para mantener el calor y el vapor natural dentro.
  • Deja reposar el pescado unos 3 minutos fuera del horno antes de romper la costra: ayudará a fijar los jugos internos.

Acompañamientos recomendados

La dorada a la sal combina muy bien con patatas panaderas, puré de coliflor, espárragos verdes o incluso arroz blanco. Un vino blanco seco o un albariño joven completan el maridaje ideal.

Opciones para quienes prefieren cocinar con antelación

Si quieres adelantar trabajo, puedes preparar la mezcla de sal y claras con antelación y conservarla en la nevera. También puedes comprar la dorada limpia y lista para horno en La Dársena 151, donde garantizan la máxima frescura gracias a su sistema de envío en frío en 24/48 h.

Conclusión: la simplicidad que conquista

La dorada a la sal es la prueba de que los grandes platos no necesitan complicaciones. Es saludable, elegante y extremadamente fácil de preparar.

Con un buen producto como base, como las doradas frescas que puedes encontrar en La Dársena 151 y unos pocos pasos bien hechos, conseguirás una receta mediterránea auténtica que enamora a todos por su sabor limpio y su textura perfecta.